A propósito de que esta semana se celebraba el día de San Valentín, (14 de febrero), en muchas partes del mundo, les comentaré sobre un artículo que leí hoy en el diariodenavarra.es sobre cómo el amor influye en nuestra salud cardíaca.
El artículo hace referencia a que la Fundación Española del Corazón (FEC) recordó el pasado lunes que este sentimiento reduce los riesgos de las enfermedades cardiovasculares y nos ayuda a prolongar la esperanza de vida, es decir que según varios estudios, el amor influye directamente en la salud del corazón.
Según un estudio de la Federación Mundial del Corazón (World Heart Federation) las personas que tienen buenos vínculos afectivos con pareja, amigos y familia tienen niveles de stress, ansiedad y depresión más bajos que quien no tiene buenas relaciones afectivas. Esto repercute en tener mejores niveles de presión arterial, lo que ayuda a reducir los “factores psicológicos de riesgo”. Además al presentar una patología, el “entorno psico-afectivo feliz” hace que los pacientes mejoren entre dos y cuatro veces más rápido que quienes no tienen apoyo afectivo.
Así mismo, en Estocolmo, en el Instituto Karolinska se realizó un estudio en el que se demostraba que las mujeres con matrimonios estresantes tenían tres veces más riesgo de sufrir un ataque cardiaco que las que tenían una buena relación con su pareja.
Esto confirma una vez más los nuevos enfoques médicos que demuestran que el bienestar psicológico de una persona es un factor básico en la salud de las personas, y en este caso, se muestra que ”existe una clara relación entre nuestro estado de ánimo y la salud de nuestro corazón”, según Miguel Ángel García Fernández, vicesecretario de la Sociedad Española de Cardiología.
Por supuesto si queremos prevenir problemas cardiovasculares también hay que mantener buenos niveles de colesterol, practicar ejercicio regularmente (3 veces por semana como mínimo) y mantener un dieta saludable, con alto contenido en frutas y verduras y más bajo contenido en carnes rojas y grasas. Y eso sí, para reforzar nuestra buena salud, nada como tener fuertes lazos afectivos positivos. No sirve estar casado o en pareja y vivir de pelea todo el día. Eso causaría el efecto contrario.
Y por si no lo sabes, el día de San Valentín se celebra en memoria del sacerdote Valentín, quien en el siglo III, en Roma, se dedicaba a casar a escondidas a las parejas de novios jóvenes que se enamoraban. Esto lo hacía en contra del emperador romano de ese entonces, Claudio II, que prefería tener a los muchachos jóvenes solteros para que cumplieran mejor con sus obligaciones en el ejército. Lamentablemente lo cogieron preso, y finalmente lo martirizaron y ejecutaron un día 14 de febrero.
Sea en honor de San Valentín, o de tu propia salud, ¡ama y déjate amar, y tu corazón ayudarás a sanar!
-Elisa Valencia-




