Se conoce con muchos nombres diferentes: ictus, ACV (accidente cerebro vascular), ataque cerebral, en inglés stroke, pero sin importar como se llame en cada sitio, puede causar grandes daños dejando secuelas mayores si no se actúa a tiempo. Esta patología se puede dividir en dos tipos según la causa que ocurre a nivel cerebral:
*Isquémica: cuando deja de llegar sangre a alguna zona del cerebro por obstrucción de una vía arterial. Se obstruye con un coágulo de sangre que tapa una arteria, la cual se ha ido estrechando con capas de grasa acumuladas (arteriosclerosis). El oxígeno deja de llegar a la zona afectada y las células nerviosas (neuronas) mueren.
*Hemorrágica: cuando una de estas vías arteriales se rompe, y la sangre “inunda” alguna zona del cerebro causando daños. La arteria puede tener sus paredes muy delgadas por malformaciones de nacimiento, o puede haberse debilitado por hipertensión arterial. Esta hemorragia también causa daños en las neuronas.
Hay múltiples razones que pueden llevar a un ictus o ACV. Algunas son inherentes a la persona. Se llaman factores de riesgo no prevenibles, y aunque queramos no se pueden evitar como lo son: la edad (a mayor edad, mayor riesgo), el sexo (parece ser que los hombres tienen mayor riesgo), los genes (se presentan más casos en personas cuyos padres hayan tenido un ACV) o la raza (Según estudios en USA, los afroamericanos, mexicano-americanos, asiáticos-americanos y hawaianos tienen mayor riesgo de ACV), alteraciones congénitas en el sistema circulatorio, tener enfermedades como cáncer o enfermedad renal crónica, e incluso el embarazo (durante o después del embarazo hay un incremento en el riesgo de ACV)
Sin embargo, hay factores de riesgo que sí son prevenibles:
*Consumo de alcohol: más de dos copas o dos tragos al día son factor de riesgo.
*Consumo de cigarrillo y otras drogas adictivas: dejar de fumar es una cuestión de salud, no sólo de ahorro (¡aunque también!)
*Controlar la hipertensión arterial: dieta baja en sal, o uso de medicinas recetadas por el médico en caso necesario (OJO: sin dejar la dieta de baja sal)
*Vigilar niveles de colesterol, triglicéridos y azúcar en sangre: con dieta baja en grasas y en azúcares simples (productos de pastelería), y medicinas de ser necesario (igual que el anterior, sin dejar la dieta baja en grasas y azúcares).
*Controlar el peso: mantener un peso saludable según edad y estatura.
*Uso de pastillas anticonceptivas: pueden aumentar el riesgo en mayores de 35 años y/o en fumadoras.
*Mantenerse activo: Hacer ejercicio 30 minutos al día, fuera del horario laboral. No vale trabajar 8 horas de pie o caminando intermitentemente.
Un ACV (Accidente cerebro vascular) puede ser leve, y pasar inadvertido sin dejar secuelas, pero si es de gran magnitud puede dejar secuelas incluso irreversibles o llevar a la muerte. Es muy importante la detección temprana para atender a tiempo al paciente en el servicio de urgencias, ser remitido a neurología, y evitar mayores daños cerebrales. La fisioterapia, indudablemente, como parte de un adecuado tratamiento multi-disciplinar, es básica para la recuperación de una persona que ha sufrido un ictus o ACV, mediante el uso de técnicas variadas de activación y facilitación muscular con el objetivo de retomar la mayor funcionalidad independiente posible.
Para ayudarles con la detección temprana del ictus, les comparto este gracioso video hecho en versión salsa sobre la pronta detección en caso de un ictus, ACV, ataque cerebral o stroke, que me llegó gracias a mi colega fisioterapeuta Salvi @bimbalablanca Fue producido por Geovisión para el Departamento de Salud Pública de Massachusetts, USA.
Creo que quedó bastante claro que tres de los síntomas más importantes para detectar el ictus o ataque cerebral son:
1. Asimetría facial: comisura labial caída, imposibilidad o dificultad para sonreír.
2. Pérdida de fuerza muscular: imposibilidad para levantar alguno de los dos brazos.
3. Dificultad para comunicarse: no puede vocalizar las palabras, o habla cosas ilógicas.
Otro síntoma de alarma que no está mencionado en el video, es un dolor de cabeza intenso, repentino, sin causa conocida. Estos 4 síntomas deben ser atendidos de inmediato pues no sólo se disminuye la mortalidad con la atención precoz, sino la gravedad de las lesiones. En un momento de preocupación es difícil pensar con claridad, así que es mejor tener a mano el número de emergencias de tu región o país. El 911 del video, es en USA, mientras que en España es el 112, y varía según donde te encuentres.
Según EuropaPress, actualmente hay más de un millón de ictus o accidentes cerebro-vasculares en un año en Europa. Lo grave es que con el actual abuso de alcohol, dieta poco saludable, el tabaquismo y la falta de ejercicio entre otras, se prevee que se producirá un incremento de un 30% para el 2030, de estas y otras enfermedades como las afecciones cardíacas y el cáncer.
Propongámonos trabajar en esos puntos débiles de los factores de riesgo cerebrovascular prevenibles, para volverlos puntos fuertes de nuestra salud. Me despido con el muy conocido refrán de “prevenir es mejor que lamentar”.
-Elisa Valencia-
Algunas referencias:
*Medline Plus, información de salud:
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/007418.htm
*Noticia en Europa Press:





