El pasado domingo 23 de Septiembre, fue el día internacional contra la explotación sexual y el tráfico de mujeres, niñas y niños. No quiero dejarlo pasar por alto y aunque no he tenido tiempo de escribir sobre este tema, antes que se termine el mes les comparto un artículo al respecto, tomado de la página http://www.cuandopasa.com, y un video que encontré en youtube. Algo extraño: busqué mucho y descubrí que no hay videos recientes al respecto. Todos tienen un año o más, sin embargo, elegí este para compartirles, porque reúne carteles y avisos de varios países.
Las personas tenemos valor, pero no precio. ¿Tú que opinas? Si quieres puedes hacer comentarios al final de esta entrada. ¡Muchas gracias!
-Elisa Valencia-
La explotación sexual y el tráfico de personas es uno de los delitos más siniestros que se conocen.
El Día Internacional en contra de la Explotación y Tráfico de Mujeres y Niños tiene como fin concientizar a los gobiernos y a la sociedad civil sobre las causas y consecuencias de este crimen endémico que afecta a todas las regiones del mundo y llevar a cabo acciones que permitan frenarlo.
En enero de 1999 se llevó a cabo en Dhaka (Bangladesh) la Conferencia Mundial de la Coalición contra el tráfico de Mujeres, en la que se eligió el 23 de septiembre como Día Internacional en contra de la Explotación y Tráfico de Mujeres y Niños, en homenaje a la ley Nº 9143 del año 1913, promulgada en esta fecha y conocida por el nombre de ley Palacios.
Esta fecha nos recuerda el largo camino que hay aún para eliminar la explotación sexual, el tráfico de personas y el proxenetismo.
La explotación y el tráfico de personas se trata de un fenómeno que está ligado desde sus orígenes a las guerras, la esclavitud y el tratamiento de las mujeres como objeto sexual.
Su principal objetivo han sido los pobres; las personas más desprotegidas como las mujeres y los niños; los refugiados y los solicitantes de asilo. Los factores que los empujan a recurrir a estas actividades se explican a partir de elementos como la falta de una distribución equitativa de recursos, bienes y servicios; la pobreza; el hambre; el desempleo; el analfabetismo, la discriminación contra la mujer; la violencia basada en el género; las políticas de migración restrictivas, las crisis humanitarias y los desplazamientos por conflictos políticos y armados. Frecuentemente, los traficantes captan a sus víctimas a través de falsas agencias matrimoniales o de empleo, que les prometen mejores condiciones de vida pero que acaban por venderlas para hacer trabajos forzados.
Las víctimas de estos delitos deben enfrentarse a condiciones degradantes ante la negación de sus derechos como la libertad y la salud sexual y reproductiva principalmente, a condiciones modernas de esclavitud, violencia, abuso sexual, embarazos no deseados, abortos inseguros y tratos crueles e inhumanos.







































